Langostinos y/o camarones
Los langostinos pueden prepararse en cocktail, con verduras crudas; a la vinagreta o a la plancha, a la milanesa y hasta a la parrilla, rociados con sal parrillera. Y los camarones en tortilla con papa, con ensalada rusa, en aspic con verduras y, especialmente, al ajillo.
Preparación:
Para un kilo, más o menos, se pone al fuego una olla con dos litros de agua, dos
zanahorias peladas y cortadas en rodajas gruesas, una cebolla pelada y cortada
en cuartos, una hoja de laurel, seis granos de pimienta y bastante sal (algo más
de lo normal).
Cuando hierve a borbotones se sumergen los langostinos o camarones y cuando el
agua retoma el hervor se cuenta un minuto (o algo más, si son grandes), se
aparta la olla del fuego y se deja entibiar durante diez minutos.
Se vuelcan entonces en un colador grande para que escurran por una media hora y
se los coloca en la fuente donde vayan a servirse. Si se los ha de presentar más
tarde, debe cubrirse la fuente con papel de aluminio para que no se resequen.
Para usarlos, según en cuáles recetas, deberá separárseles la cabeza, patitas,
caparazón y cola, en ese orden. Y, en el caso de los langostinos para ser usados
en preparaciones frías, al plato, con mousse, etc., es muy lindo pelar todo el
cuerpo, dejándoles adherida la cabecita - con bigotes y todo - y la cola, que
cada comensal separará después con cuchillo y tenedor.